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Francis Bacon me dijo un día: "No leas para contradecir o refutar, para creer o dar por bueno, para buscar materia de conversación o de discurso. Lee para considerar y ponderar".

viernes 4 de marzo de 2011

Los tiempos, ellos estan cambiando

Hay cosas que cambian y otras que no.
Mi padre solía decir (pero no porque se haya muerto, sino que ya no lo dice a menudo) "cada cual habla del baile según le fue". A pesar de lo general que pueda sonar esta frase, en realidad no se aplica siempre. Se aplica solamente a las actividades o aspectos analizados por un ser humano, y lastimosamente para la humanidad, esos actos son cada vez menos.

El hombre necesita examinar más cuidadosamente lo que hace, no tanto por las consecuencias que sus actos conllevan, ya que eso, creo ha sido analizado y advertido cientos de miles de veces a través de la historia y de La Historia. Me refiero es a que por medio del análisis de sus acciones, puede ver un patrón, una tendencia, de comportamiento humano. Por medio de un exhaustivo proceso de observación de las decisiones humanas, nos podemos dar cuenta que tenemos miles de años haciendo lo mismo con diferentes herramientas. Ideologías, religiones, estructuras económicas y morales, no han cambiando mucho con el transcurrir del tiempo. Pero aún así, a pesar de notar un dibujo en la gran tela de la historia, este patrón no llena por completo el tejido. Los tiempos por momentos, cambian.
La motivación más básica del hombre es la comida. La supervivencia a futuro lejano es algo que los filósofos cavernícolas (no me cabe la menor duda de que existiesen) intentaron seguramente de inculcar a sus congéneres, aún así no creo que con mucho éxito. Si tenemos hambre ahora, es muy, muy difícil pensar en las consecuencias que tendrá el almuerzo del mes siguiente. No existe. No importa, es abstracto, el desayuno de ahora no solo es más importante, sino real. Y ahora que en esta disertación menciono lo real, vinen a mi mente las noticias de personas asesinadas justo antes de los carnavales por motivos que parecen normales (es decir, pertenecientes al gran grupo de las causas usuales de muerte) pero que en realidad no lo son. Y es que como escribió Edgar Allan Poe al principio del "cuento mil dos de sherazade" "La realidad es más extraña que la ficción"

Una mujer fue asesinada en el pecho en circunstancias que se van retorciendo cada vez más. Retruécanos de acontecimientos y circunstancias, que ya poco a poco eliminan las hipótesis y explicaciones más simples, para dar cabida a conspiraciónes más profundas, pero, a pesar de todo, más humanas. La gente come porque tiene hambre, pero una vez saciada el hambre del alimento, el cuerpo y la mente, por extensión buscan la siguiente hambre que saciar. En el caso de los hombres por lo general es el sexo, pero las razones de ello las trataremos en una serie de entradas para este blog que serán publicadas en breve. La sociedad/cultura determina muchas de las hambres que atacan la mente del hombre. Se rumora que la mujer asesinada que mencioné antes, le había sido infiel a su actual acompañante y hay sospechas de que este orquestó un fingido atraco para asesinarla.

Amor, celos y por supuesto traicion. Esta puede ser la forma de saciar otra hambre no necesariamente ligada al sexo y/o el amor: los celos. Los celos no se tratan de amor, a pesar de su innegable relación. Los celos se tratan de propiedad y poder. Básicamente eso. Existen muchos libros destinados a embellecer el comportamiento humano dotándolo de razones hermosas y románticas, despojándolo de su verdadera escencia que es obvio todos (sobre todo yo muchas veces) queremos escapar, y es que nuestra animalidad se impone a pesar de todas las sociedades/culturas que usemos para maquillarlas. Si amo algo, quiero que ese algo esté conmigo. Si su cercanía y/o comportamiento me produce bienestar (no hablemos ya de placer) deseo que ese bienestar no se vaya, que no desaparezca. Si algo lo hace desaparecer, cambiar, eso se convierte en una amenaza.

Las amenazas hay que detenerlas. La mejor manera de deterner algo es destruyéndolo. Si lo dudan, pregúnten a un militar cerca de ustedes. Para un hombre celoso no es que la mujer sea de él, sino que si no está con el no es una mujer. Pueden darse dos escenarios. Uno en el que la mujer que no quiere seguir siendo la fuente de ese bienestar se desidealiza (palabra inventada por mí) en la mente del celoso. Sin ese estatus de "mi mujer" esa persona deja de ser una persona, para convertirse en algo despreciable. Usualmente sinónimos relacionados con la prostitución son empleados. La mujer es una perra. Todo lo que hice por ella y así me paga. Ella es la culpable de como me siento. El sentiimento amenaza mi tranquilidad. No puedo detener el sentimiento destruyéndolo porque no puedo destruir un sentimiento. Debo destruila a ella en cambio.

El seguno escenario es en el que la idealización de la mujer no desaparece de la mente del sujeto. Ella sigue siendo ese objeto de amor y adoración, es pura como un lirio del campo. Ergo hay una influencia externa que nos amenaza. Amenaza nuestra armonía, mi armonía, hay alguien que le calienta el oído a mi mujer. Debe ser detenido antes de que la convenza, ella es influenciable. Esto hay que detenerlo. Debe ser destruido. De como ambos escenarios pueden llegar al asesinato de la mujer es algo que también trataré en breve en la entrada "Porqué los hombres golpean a las mujeres". Pero no es dificil llegar a la conclusión correcta.
¿Cómo llegar a pensar que una vida puede ser destruida por un bien mayor? O varias. O miles. Dependiendo del grande de la amenaza. Hay carreras que enseñan o mejor, aumentan el instinto básico humano de eliminar algo para conseguir otra cosa que se desea o se necesita. si ese algo no es amado, su sacrificio es más sencillo. Si ni siquiera es conocido, o visto, el remordimiento es aún menor. Es por eso que alguien puede llegar a pensar que matar a una persona pude contribuir a la vida de otras, de más. El asunto es más facil si uno suma dos más dos. Verán. Si esa persona que va a morir, no solamente es prescindible, sino amenazante, hay también un estímulo, y si no le ves la cara mientras la matas (estas dentro de un tanque, un avión, una trichera tirando una granada, viendo la telévisión pensando en votar) el remordimiento, el vínculo con otro ser humano desaparece.

Tomar un cuchillo y enterrarlo en el cuello de alguien que tienes en frente tiene muchísimas más consecuencias en la sique del asesino que oprimir un boton, o estampar una firma para matar miles. Miles que no oirás gritar. Así se hacen las guerras. Esas son las instrucciones. Usualmente llevan como título algo como "algunos deben morir para que millones podamos vivir" las palabras patria, humanidad, honor, heroe, enemigo, sirven para sazonar las instrucciones. Esas personas aman el poder, lo que lo vuelve una hambrienta redundancia. Estan dispuestos a hacer la guerra para conservar su comodidad. Están dispuestos a creer que un asesino de niños merece morir, para no pensar que atropellar un perro camino a casa no es causal para la pena capital.

Pero saben mis queridos amigos, no es verdad. Nadie debe morir para que otros vivan. Porque no importa la cantidad, sino la calidad de la vida. No es para salvar muchos, sino para salvar. A todos. ¿Sacrificarías una ciudad para asegurar la paz mundial? Si pudieses encerrar en esa ciudad a todas las personas que le hacen daño a la sociedad y la envenenan, en resumen que merecen morir, tal vez. Pero claro, deberías estar en la plaza principal, por la misma razòn.A pesar de que el patrón que se ve en la tela de la historia ha querido ser bautizado por muchos perezosos como "la naturaleza humana" hay parches en donde el instinto de destruir no se encuentra en la naturaleza de esos humanos. Hay humanos cuya naturaleza es curar, vivir, y tratar de que otros vivan. Pasa de vez en cuando. Los tiempos, ellos están cambiando.


The Times They are a-changin' - Bob Dylan
Come gather 'round people
Wherever you roam
And admit that the waters
Around you have grown
And accept it that soon
You'll be drenched to the bone
If your time to you
Is worth savin'
Then you better start swimmin'
Or you'll sink like a stone
For the times they are a-changin'.

Come writers and critics
Who prophesize with your pen
And keep your eyes wide
The chance won't come again
And don't speak too soon
For the wheel's still in spin
And there's no tellin' who
That it's namin'
For the loser now
Will be later to win
For the times they are a-changin'.

Come senators, congressmen
Please heed the call
Don't stand in the doorway
Don't block up the hall
For he that gets hurt
Will be he who has stalled
There's a battle outside
And it is ragin'
It'll soon shake your windows
And rattle your walls
For the times they are a-changin'.

Come mothers and fathers
Throughout the land
And don't criticize
What you can't understand
Your sons and your daughters
Are beyond your command
Your old road is
Rapidly agin'
Please get out of the new one
If you can't lend your hand
For the times they are a-changin'.

The line it is drawn
The curse it is cast
The slow one now
Will later be fast
As the present now
Will later be past
The order is
Rapidly fadin'
And the first one now
Will later be last
For the times they are a-changin'